La reconstrucción del lugar común. Imágenes de Autor

1 noviembre, 2005.

Artistas: Antoni Muntadas (España - USA) y Marshall Reese (USA), Francis Alÿs (Bélgica - México), Ximena Cuevas (México), Iñaki Bonillas (México), Jonathan Hernández (México), Richard Mozska (México), Alejandro Pérez-Cruz (México), Melquiades Herrera (México), Betsabée Romero (México), Alejandra Wah (México), Diana Gonzáles (México), Gustavo Artigas (México), Alejandro Villalbazo (México), Colectivo Fuera de Registro (México), Demián Flores & Colectivo Jinetes Sampleadores de Imagen (México).

Curaduría: Edgar León.

El Lugar Común

La reconstrucción del lugar común. Imágenes de Autor

Mediante trabajos de reconocidos artistas que confluyen en la ciudad de México la muestra propone una aproximación a la producción artística contemporánea. Así, un conjunto de videoproyecciones, fotografías, proyecciones de diapositivas y videoinstalaciones, ponen de manifiesto el proceso de des-objetualización de la obra de arte, al que han conducido gran parte de estas nuevas exploraciones, conformando una exposición de "imágenes de autor", antes que de objetos artísticos. Asi mismo, a través de un grupo de artistas que coinciden en la ciudad de México, esta exposición presenta diversas formas de aproximación al espacio urbano, con lenguajes y estrategias de acercamiento que se sirven lo mismo del documento, el archivo o las acciones, para reconstruir visualidades cotidianas a veces relegadas o invisibles.

La reconstrucción del Lugar común. Imágenes de autor, es la coordinación de un conjunto de obras que coinciden en la ciudad de México, en diferentes espacios de exhibición, dentro del marco temporal de cinco años (1999-2004). La propuesta discurre a través de tres ejes que se resumen en "la obra, el autor y el tema".

El primer momento, explora a través de la díada conceptual de "imágenes de autor", el espectro que se desprende de la Obra de Arte como objeto, y se adhiere al imaginario icónico como imágenes. Dicha proposición se introduce a través de la revisión propuesta por Walter Benjamin en su célebre ensayo La obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica (1936), donde se asiste a la separación entre el "valor de culto" y el "valor de exhibición" como una característica fundamental de la reproductibilidad. La obra de arte, a partir de esta especificidad, inició un proceso de desmaterialización del objeto artístico, que le permitió desprenderse de su aquí y su ahora, catapultando el valor de exhibición de sus imágenes.

Esta última característica permitió que las Obras de Arte tuvieran una mayor disponibilidad, a través de la multiplicación de sus imágenes y es quizás por eso que hacia 1934 Paul Valery apuntaba: "Igual que el agua, el gas y la corriente eléctrica vienen a nuestras casas desde lejos para responder a nuestras necesidades mediante un esfuerzo casi nulo, así también nos abasteceremos de imágenes visuales o auditivas que surgirán y se desvanecerán al menor gesto, casi a una señal". Igualmente, con la aparición de la fotografía, el cine y la televisión, esta operación se eleva a un grado exponencial, y se observa nuevamente re-impulsada hoy en la Internet, que contribuye a extender las fronteras que el Arte explora como imagen.

La reconstrucción del lugar común. Imágenes de Autor

En segundo lugar, la proposición accede a la premisa del "lugar común", como ese espacio-habitación donde lo cotidiano es transformado a partir de la reubicación del artista como inquilino cultural; es decir: su entorno común, el espacio de tránsito y la modificación de ese contexto. No se trata de demostrar algo específico, sino de imbricarlo en la lógica de su entramado. La tarea de la práctica artística se ha situado en la mediación de esa construcción, para edificar -de manera invisible- el intersticio de esa estructura que se encuentra en una constante evolución.

De tal manera, esta muestra se propone como un conjunto de "imágenes de autor", que implican la aproximación al lugar común desde lo cotidiano, en lo cotidiano, con lo cotidiano, a través de lo cotidiano, como operaciones estratégicas. La práctica artística después de haber retornado a lo real (Hal Foster) y de haber regresado de lo autónomo y lo privado, se introduce en ese lugar común devolviéndole al Arte lo cotidiano y re-dimensionando sus significados.

En tercera instancia, la práctica artística experimenta un desplazamiento de la individualidad hacia lo colectivo como resultado de una mutación que poco a poco ha ido cobrando importancia.

Así, el conjunto de obras que hoy se presenta en el Museo de Arte Diseño Contemporáneo de Costa Rica, es tal vez, un reflejo entre la ausencia y la presencia, entre lo visto y lo pensado, entre lo común y lo trascendente, entre lo particular y lo colectivo. El debate sobre la imagen y la aproximación al espacio común, es el pretexto para mostrar un conjunto de propuestas que se han sometido a la extracción de su esencialidad en pro de su reproductibilidad y/o transportabilidad. Hoy regresan al espacio museístico como "imágenes de autor", con un aura distinta y una sensibilidad propia de sus especificidades.

Edgar León