Con parte del convenio firmado recientemente entre el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo y la Bienal Internacional de Cuenca , la selección de artistas nacionales que participan en la novena edición, fueron escogidos desde el MADC.
La inauguración de la IX Bienal Internacional de Cuenca se llevó a cabo el pasado 25 de abril, y su clausura será el de viernes 8 de junio, complementariamente se realizán una serie de exposiciones paralelas y eventos de reflexión y conferencias .
Galería de imágenes
Artistas costarricenses seleccionados: Esteban Piedra, Lucía Madríz, Ana de Vicente
Esteban Piedra
Ganador en la categoría de otros soportes
San José, Costa Rica 1978. Artista contemporáneo cuya producción comprende la pintura, la instalación, entre otros lenguajes. Entre sus reconocimientos destacan:
Primer Lugar en el Certamen Ambiente Universitario de la Universidad de Costa Rica 2000, Primer Lugar en el Primer Concurso Nacional de Arte, Nuevos Valores en Costa Rica 2001, Tercer Lugar en el Concurso Centroamericano de Artistas Emergentes 2003. De manera individual ha presentado su trabajo en: Pintura sobre papel (2004 -2006). Facultad de Bellas Artes, UCR 2006, La habitación de tierra. Curaduría Adriana Collado. Centro Cultural de España, San José 2005, Pinturas. Galería Joaquín García Monge, San José 2003. Dentro de sus exposiciones colectivas están: ¿Qué Centroamérica? Artistas Centroamericanos en la colección del MADC. Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José 2006, II Concurso centroamericano de artistas emergentes. MADC, San José 2006, Casa Tomada. Casa de Cultura Popular José Figueres, San José 2006, Senderos de una colección. Colección permanente del MADC. San José 2005, La maquina de hacer niebla. MADC, San José 2004, Tránsitos/Trans-sitios. Proyecto de intervenciones urbanas coordinado por Teor/ética. Parque Morazán, San José 2004.
La (des)estructuración del cuerpo-espacio
Tomando como base un texto homónimo de F. Kafka y siguiendo una investigación que inició en el 2003, pero que es continuidad de otras inquietudes suyas desde que era estudiante de artes en la Universidad de Costa Rica, Esteban Piedra propone La construcción: una intervención que incluye diseño, dibujos, objetos y videoproyección, donde el artista explora los vínculos entre espacio doméstico y cuerpo, vistos desde una obsesiva búsqueda de estructuración que, sin embargo, como el mismo artista expresa, continuamente “fracasa”. Así, para Piedra La construcción es: “como una metáfora del desgaste y destrucción de mis propias estructuras de protección. Desde mi casa y la manera en que tengo que convivir con ella, planteo un autorretrato a modo de plano arquitectónico, con el mismo intento absurdo de objetivar una realidad sospechosa”.
En la propuesta de Piedra podemos reconocer entonces que esas inquietudes se dirigen hacia varias dimensiones paralelas, en las que juegan un rol fundamental los vínculos espacio-temporales, mediados por las ideas de parametración, (des)estructuración, intercambios entre individuos y ambiente, y finalmente la muerte: “Este factor de inestabilidad o de constante riesgo de las estructuras que vamos creando, no tiene otro fin que el de ocultar o por lo menos ignorar, los ciclos de vida y muerte en los que nos vemos inmersos todos los días”.
Dentro de esa “pulsión de muerte” que representa todo intento de orden, de estructuración, de parametración (tal y como lo expuso primero Freud, y luego lo retomó Foucault), el desplazarse por esos meandros del “fracaso”, le permite a Piedra establecer una sugerente relación entre “casa interna” y “subsuelo psicológico”, retomando en este caso uno de los referentes principales de su obra: F.Dostoievski. De tal manera, Piedra atisba no solo los espacios externos, palpables, sino aquellos tanto espaciales como individuales que conforman algunas de las dualidades paradójicas, escindidas que articulan al individuo y los espacios en que habita; todo lo cual le permite explorar esas identidades difusas (yo-otro, persona-familia-sociedad) y los lugares físicos o virtuales, ocultos e inaccesibles, que rodean y conforman nuestro entorno, nuestro cotidiano vivir, sin que casi nunca reparemos en ellos.
Para hacer visibles esos intersticios, este artista apela a un arsenal de estrategias (espaciales, visuales, linguisticas), que mezclan permanentemente lo contradictorio, lo antitético: diseño y cálculo versus dibujo e informalidad; elementos naturales (tierra u otros) versus objetos construídos de confinamiento (cajas, vitrinas); video versus inmovilidad; contención de las estructuras versus desbordamientos de la gestualidad, del pensamiento, de la realidad.
La construcción
Cada nuevo proyecto exige una fatigosa labor de acarreo, nuevos cálculos, y luego debo llevar y traer cargas. Desde luego, puedo realizarlo sin prisa; además, no es desagradable trasportar manjares con la boca, descansar donde y como se quiera, saborear lo que más me guste. A veces, sin embargo, me despierto con sobresalto, y aquí esta lo grave, parece que la actual distribución es por completo errónea, que puede provocar enormes peligros y que es urgente rectificarla, sin tiempo para somnolencias o para el cansancio. Entonces me apresuro, vuelvo, no tengo tiempo para cálculos, quiero realizar un nuevo y minucioso proyecto, cojo lo primero que me cae entre los dientes, arrastro, cargo, gimo, tropiezo y el menor cambio favorable de circunstancias peligrosas me produce alivio. Hasta que paulatinamente, al despertar por completo, el violento trajín me parece absurdo; aspiro profundamente la paz de la casa, que yo mismo he destruido; vuelvo al lecho y al sueño, y al despertar me encuentro con que, como prueba incontrastable de la ya inverosímil tarea nocturna, conservo alguna rata entre los dientes.
Franz Kafka. La Construcción. (1923-24)
Estudios para La construcción
La idea del cuerpo como una casa, la apropiación del espacio habitable, y los ciclos de construcción – destrucción, son aspectos que vengo tratando en mi obra desde el año 2003. Esta temática, estrechamente relacionada con la estética arquitectónica y la utilización de la tierra como material de trabajo ha marcado un camino dentro de mi proceso artístico que se intersecta con las inquietudes que siempre me han interesado: el fracaso humano, la estructura como condicionante, la problemática del bien y el mal, la relación individuo – sociedad
Esteban Piedra
Lucía Madriz
San José, Costa Rica 1973. Artista cuya producción comprende la pintura, la instalación, los objetos intervenidos y el video. Ha recibido varios reconocimientos, entre ellos destacan: la Beca para Artistas Extranjeros del Servicio de Intercambio Académico Alemán (DAAD); Mención de Honor, 1er Concurso Centroamericano de Artistas Emergentes, MADC 2003; y el Segundo Lugar en el 2do Concurso Centroamericano de Video Creación. MADC, San José, C.R, 2003. Actualmente es parte del proyecto Landings curado por Joan Duran. Su trabajo artístico ha formado parte de múltiples exposiciones colectivas e individuales como: Landings (Mérida, 2005), 4ta edición del salón de Arte Digital (MACZUL, Venezuela), Sommerloch´04 (Hochschule für Gestaltung, Alemania), Transferences of sensation. Live Biennial of Performance Art (Gallery Dr. Gachet, Canadá), 4 artistas- 4 curadores (MADC, Costa Rica), 2da annual de gráfica contemporánea (Galeria Nacional, Costa Rica), TecNOLógico (Fundación Teorética, Costa Rica), entre otras. Su trabajo ha obtenido reconocimientos como la Beca para Artistas Extranjeros del DAAD (2003-4) y Premio en el 2do concurso centroamericano de videocreación Inquieta Imagen (MADC, 2003).
El espacio confinado
Con una activa exploración en torno a lo espacial, pero con otras connotaciones e intencionalidades expresas, Lucía Madriz ha trabajado en las instalaciones de sus últimos años con diferentes materiales naturales o contruídos, junto a la potenciación de preocupaciones directa o indirectamente políticas, sociales, económicas, humanas.
Así, entre los temas de reflexión y critica que esta artista ha propuesto, se hallan la (im)posibilidad de seguridad alimentaria en un mundo donde los subsidios y la protección de los países ricos a sus propias producciones, o las modificaciones genéticas a cultivos esenciales en la dieta de los países subdesarrollados, no son parte de las agendas de “negociación” transnacionales; o la paradoja de una actitud seudo-ecologista, de creación de “parques temáticos” vinculados al ecoturismo, junto a la indiscriminada y cinica explotación de esos mismos recursos naturales “protegidos”.
Las propuestas instalativas de Madriz, que toman como base materiales por lo general comestibles (arroz, maíz, frijoles), pero también naturales (tierra, hierba, entre otros) o construídos (alambre, concreto, etc), implican un delicado y minucioso trabajo de realización que –no obstante- contrastan con su carácter efímero, lo que le da a estas piezas una condición de delicadeza, pero a la vez de potencia incuestionables. Este sentido efímero y vulnerable, pero crítico y confrontativo a la vez, se une a una veta casi siempre sarcástica, irónica que acompaña a dichas piezas, y que enfatiza su condición un tanto reacia frente al mercado, pero que -por supuesto- no comete la ingenuidad de ignorarlo, sino de jugar con él, de manipularlo.
En estas propuestas de Madriz, otro un elemento fundamental es el linguistico: en la conformación de sus instalaciones esta artista casi siempre utiliza palabras o símbolos que sugieren los posibles sentidos de dichas obras, aunque sin dejar de traslucir una sugestiva carga de polisemía en sus lecturas. En ese aspecto, esta artista se acerca -de manera indirecta pero detectable- a ciertas estrategias del arte conceptual, utilizando la textualidad y sus difusos vínculos con los objetos y la materialidad misma a las que remiten, para conformar y confrontar de manera elíptica –y a veces equivoca- sus posibles intencionalidades, demandas y búsquedas.
Por otra parte, la instalación que presenta Lucía Madriz en la Bienal de Cuenca, Todo bajo control, de alguna manera retoma también la idea de espacialidad parametrada que reflexionó Foucault, contrastando dos elementos naturales esenciales (hierba y tierra), en un proceso de interacción y cambio, tendientes a su degradación y confinamiento.
Ana de Vicente
Estudios de fotografía. Entre sus exposiciones individuales se encuentran: Movimiento Interno, Hatch, curaduría de Guillermo Santamarina, México D.F. 2005, Mecánica Popular, curaduría de Eduardo Araújo, Museo de Arte Contemporáneo, Panamá 2004. En colectivo, algunas de exposiciones son: Qué Centroamérica, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, Costa Rica 2006, Prácticas al margen/estéticas en construcción, Galería Mateo Sariel; Guatemala: Centro Cultural de España; Ecuador: Galería DPM y Venezuela: Galería Blasssini 2006, Scope New York, Perpetual Art Machine, Nueva York, USA 2006, Scope London, Tomorrow Was The Day Before, Londres, Inglaterra 2005, Exposition Collective Video, Parisud Gallery, París, Francia 2005.
Entre detención y movimiento
Explorando constantemente una inmersión en contextos urbanos, Ana de Vicente activa diversos vínculos entre fotografía y pintura, expuestos desde una relación donde las cualidades de ambos lenguajes, aun sin perder sus particularidades, se hibridan continuamente. Así, como afirma la propia artista: “Mi trabajo artístico tiene como eje lo urbano y lo pictórico, abordados desde la fotografía y en ocasiones el video…fotografío lo que llamo “pintura encontrada”
Por otra parte, desde una intencionalidad paralela más que complementaria, de Vicente concibe estas incursiones urbanas como una suerte de “doc.art”; es decir, como ella misma expresa también: “obras que forman parte de ese sistema de representación que la ciudad constituye y del que nosotros somos fragmento y parte creadora al mismo tiempo, y que a su vez se constituyen en sí mismas en un sistema de representación”.
Desde esa llamativa propuesta que establece relaciones entre pintura y fotografía, que hibrida estrategias en torno a “pintura encontrada” y “doc.art”, De Vicente explora los aspectos más visuales y estéticos, pero a la vez sus connotaciones más sociales y antropológicas. Para ello, esta artista se aleja sustancialmente de ese “documentalismo” evidente y en ocasiones panfletario, donde la intención es sobre todo hacer uso del material visual como base para otras intencionalidades extra-estéticas.
Por eso, lo que resulta sumamente atractivo y estimulante de estas estrategias conceptuales generales y de sus propuestas visuales concretas, es que De Vicente casi siempre rescata aspectos muy sutiles, casi siempre abstractos e imperceptibles, que pertenecen a esa rica cultura visual de los abigarados entornos de nuestras ciudades, con sus contradictorias mezclas de degradación, caoticidiad y excentricismo de sus espacios, y de sus habitantes.
De tal modo, las propuestas de esta artista para la Bienal de Cuenca -que se insertan en las series Why should I Paint? y Palimsepto, realizadas muchas de ellas en México- de alguna manera expresan esos sentidos multiples de tales incursiones y exploraciones urbanas, a medio camino entre lo pictórico, lo fotográfico y lo documental; una minuciosa investigación donde se establecen permanentes vínculos y contrastes espacio-temporales: entre la detención de la imagen (del acto fotográfíco) y la continuidad de los procesos de cambios de esas imágenes y sus contextos; entre capas físicas superpuestas (de grafittis, de pinturas diversas) y el tiempo que las transforma; entre sitios físicos y gestos estéticos que existen al margen de un status o legitimidad en un sistema del “arte” , y su incursion en este campo, mediadas por un proceso investigativo que le imprime cualidades nuevas, diferentes, pero que a la vez no pierde ni desecha sus referencias originales, primigenias.
Proyecto: .docart
Mi trabajo artístico tiene como como eje, lo urbano y lo pictórico, abordados desde la fotografía y en ocasiones el video.Básicamente fotografío lo que llamo “pintura encontrada”. Esta obra consta de varias series diferentes que pueden, sin embargo, ser visualizadas como parte de un todo que yo llamo .docart. La denominación .docart es, básicamente, un concepto general sobre la fotografía y el arte, y la relación entre éstos y la realidad desde una perspectiva estética y sociohistórica.
- Why Should I Paint?, de la serie Arte Mural
Este trabajo se define a partir de una pregunta irónica y en cierto modo retadora, al ser emitida por un fotógrafo: ¿por qué tendría yo que pintar, si fotografíando lo ya pintado existente estoy no sólo creando de manera equivalente a la que lo hace un pintor, sino mostrando lo artístico de aquella pintura no considerada como tal, y retratando además ese vivo y complejo sistema de representación que es la ciudad?. Trabajo con pigmentos, con composición y luz, con la materia prima que lo urbano me proporciona. Así, estoy pintando.
- Palimpsesto o la construcción de lo urbano, de la serie Arte Mural
Este conjunto de obras habla de la forma en que lo urbano y, en última instancia lo humano, se construye: a través de superposiciones, capas nuevas que aparentemente anulan las anteriores, pero que en realidad no lo hacen. Se fusionan de una manera extraña que implica la posibilidad de poner de manifiesto lo aparentemente desaparecido, que sigue constituyendo así lo real circundante. Fotografío estos muros que son metáforas, y los conceptúo como arte porque así los siento: arte ligado a lo estético/histórico.
Ana de Vicente
Textos curatoriales, Ernesto Calvo |