Realidades desbordadas. Curaduría costarricense para la X Bienal de Cuenca. Ecuador PDF Imprimir E-mail
Extracto del texto de la curaduría realizado por María José Monge para la X Bienal de Cuenca. El documento completo consta de 3 Partes y 34 hojas. El pdf de este documento puede ser visto y descargado en el enlace al final de esta página.

I Parte: De la Curaduría

María José Monge, San José 2009
Si algo ha caracterizado el escenario de las artes visuales contemporáneas costarricenses, ha sido su atomización en un sinnúmero de exponentes y de proposiciones artísticas.
Las segmentaciones de carácter generacional y estético que hasta hace treinta años predominaban, han cedido terreno ante la proliferación y la diversificación de planteamientos artísticos. En este fenómeno de diseminación, llama la atención particularmente el que buena parte de las propuestas artísticas tiendan a dialogar de forma bastante explícita con el entorno inmediato, factor que interviene decisivamente en los asuntos que tratan las obras, en los lenguajes en los que discurren y en los modos como pretenden relacionarse con sus espectadores. De la convergencia de estos factores emerge un escenario artístico que oscila entre lo reflexivo y lo provocativo, movilizando lugares comunes de los distintos órdenes de realidad instituidos.

Partiendo de esta premisa, para la candidatura de la representación costarricense en la X Bienal de Cuenca Intersecciones: Memoria, realidad y nuevos tiempos, realizada entre el 22 de octubre y el 4 de diciembre de 2009, invitamos a Cinthya Soto (1969) y a Sila Chanto (1969), artistas que con su trabajo han realizado aportes significativos en la reconfiguración de las artes visuales contemporáneas costarricenses, y que cuentan con un cuerpo de trabajo afín en distintos sentidos con los ejes temáticos articulados en esta edición de la Bienal de Cuenca.

Los proyectos presentados por estas artistas responden a preocupaciones y se resuelven por vías totalmente disímiles entre sí. No obstante, ofrecen también elementos que permiten su articulación como una dupla que a través de un amplio repertorio de intenciones, registros estéticos y soluciones formales, se moviliza en la indagación de lo real.

Realidades desbordadas se propone así, como un ensayo interpretativo de estos dos planteamientos artísticos, sin pretender agotar con esto, la riqueza que estas obras tienen de forma autónoma. De ahí que esta curaduría se formule como una travesía circular por realidades que parecen desbordadas, pero que gravitan en torno a las coordenadas que trazan las obras de Soto y de Chanto.

Coordenadas para la indagación de lo real

Pictografías. Cinthya Soto Pictografías es el nombre de una de las líneas de investigación desarrolladas aproximadamente durante los últimos dos años por Cinthya Soto. Se trata de una serie fotográfica que acuerpa registros de pinturas decorativas y/o informativas de locales comerciales de sitios urbanos y rurales, junto con objetos relacionados con las actividades propias de esos lugares.
En palabras de Soto:
“Pictografías trata de la convergencia de lo cotidiano, lo pictórico y lo fotográfico en un mismo y nuevo plano bidimensional. La serie Pictografías es además un campo de experimentación en el ejercicio del encuadre fotográfico mismo, es decir, un estudio de las posibilidades del lenguaje fotográfico frente la espontaneidad que ofrece el mundo visible cotidiano.”

Esta propuesta establece una línea de continuidad con el desempeño artístico de Soto, quien ha abordado con maestría las posibilidades del medio fotográfico, llevándolo deliberadamente a zonas de contaminación con lo cinematográfico, lo instalativo y lo pictórico; y abarcando un amplio repertorio temático en el que prevalece la mirada atenta de la artista sobre el detalle cotidiano, y su infinidad de interpretaciones dependiendo del momento y del espacio desde el que se mire.

Inversión Histórica. Sila Chanto El proyecto de Sila Chanto discurre en el espacio público y privado josefino y cuencano. Inversión Histórica constituye una gran intervención de almohadillas blandas impresas con el registro de placas conmemorativas situadas en distintos sitios, -la mayor parte de ellos públicos-, ubicados en San José de Costa Rica y en Cuenca de Ecuador. Esta gran intervención actúa así como un ciclo resemantizador, en el que las impresiones realizadas durante cuatro meses a modo de pequeñas intervenciones de impresión in situ, son objeto de una especie de devolución a espacios de uso público, aunque en formato ablandado.
En palabras de Chanto:
“La relación entre el tratamiento formal en este proyecto, es inherente a su referente conceptual; en tanto se centra en la producción social del olvido y la creación del recuerdo selectivo, a través de la impresión de placas conmemorativas o “monumentos de la memoria”. Se plantea con ello un ejercicio de subversión, ya que se relativizan la pertinencia de ciertos eventos significativos en el control social de la historia política oficial. (...) El concepto “inversión histórica” se considera no solo en el directo sentido en que fue ejecutada la placa conmemorativa, como parte de una transacción de capital económico, político, social y simbólico, sino que también se piensa como volver al revés (invertir) la imagen. Es decir, se parte de revisar los artefactos que devienen de la inversión de las estructuras de dominación política, revirtiendo la imagen, y con ello los significados de la historia oficial y la memoria institucional. De ahí el carácter subversivo del proyecto.” 2

Como se señaló para el caso de Soto, este proyecto también se comporta como una continuación natural del trabajo de Chanto, quien ha provocado una inflexión en el grabado costarricense, a través de una sistemática revisión crítica sobre cómo se ha construido la historia de esta práctica en Costa Rica y sobre cómo se inserta ella como mujer y artista en esa tradición. Esta actitud reflexiva ha perfilado las características del trabajo de Chanto, lo que comprende la articulación de sus preocupaciones temáticas en torno a las innumerables aristas de las relaciones de poder, y los usos inusitados que ha hecho del grabado, llevándolo a formatos grandilocuentes de carácter instalativo y explotando sus facultades como medio y lenguaje capaz de amoldarse a condiciones que trascienden los usos conservadores del grabado como técnica.

Como se señaló con antelación, se trata de dos planteamientos artísticos que en sus intencionalidades, sus preocupaciones, sus soportes y sus registros estéticos discurren por distintas vías. Sin embargo, en ellas es posible identificar zonas de diálogo que gravitan en torno a la indagación de lo real.

Los preceptos de lo real

En los trabajos de Soto y Chanto parece existir una especie de indagación sobre el estatuto de lo real, categoría inasible, que parece ser sometida a escrutinio a través de diversos mecanismos.

Inversión Histórica. Sila Chanto Inversión Histórica se concentra en la placa conmemorativa. Se aproxima a ella como evidencia de una voluntad política que opera en el plano de lo discursivo, y que apunta a su eternización a través de su inscripción pública en la memoria colectiva. La placa conmemorativa materializa un orden de realidad: el discurso. Dimensión a la que Chanto se aproxima con el mismo respeto y sospecha que el investigador social asume ante el hallazgo de un posible rastro de historia material; aunque también interpone la irreverencia y el desenfado de quien desconfía del discurso, entendido como enunciado que define y dispone.

En este sentido, la aproximación de Chanto muestra cierta afinidad con la visión de Michell Foucault, quien entiende el discurso como lenguaje normativo, como la dimensión que operativiza las relaciones de poder que instituyen los órdenes de realidad. Las placas aparecen entonces como evidencias materiales de una realidad instituida. Sobre esta premisa, Chanto juega a invertirlas, a desestructurar la secuencialidad y coherencia que les es inherente. Y en este juego -ajeno de cualquier dejo de ingenuidad-, celebra que el accidente genere nuevos órdenes de sentido, y consecuentemente, de realidad.

Con este gesto, Chanto apuesta a completar la dimensión de lo real que no se muestra pero que existe, como si la realidad material fuera insuficiente por sí sola para mostrar su dimensión estructural, y requiriera –o reclamara- de la intervención de los individuos para completarse.

Pictografías. Cinthya Soto En las obras de la serie Pictografías , Soto realiza una especie de foto-ensayo de pinturas decorativas, publicitarias e informativas de pequeños locales comerciales, entre ellos, bares, restaurantes, verdulerías, carnicerías, talleres de reparación de carros y similares. El repertorio de recursos representativos, simbólicos y tipográficos de estas imágenes tiene como denominador común su anclaje en un registro estético de carácter popular, que de formas muy diversas revela presencias, deseos, distinciones y relaciones propios de contextos que, -en el horizonte actual de transacciones comerciales estandarizadas y fusiones empresariales pujantes-, empiezan a adquirir el carácter de sobrevivientes bucólicos pertenecientes a otro tiempo, esto es, manifestaciones exóticas.

A través del lente de Soto estas imágenes se magnifican como realidades desbordantes, como microespacios que aglutinan las coordenadas estéticas, sociales, económicas y culturales que convergen en distintas realidades cotidianas. La aproximación frontal que comparten la mayor parte de estas fotografías genera un efecto óptico de fusión de planos que, en una primera lectura, dificulta determinar los límites entre la superficie pintada y el espacio en el que se sitúa esta superficie. Este efecto es casi inmediatamente corregido por el reconocimiento contextual que faculta la inclusión en el encuadre de alguna pieza de mobiliario o cualquier otro tipo de referente espacial. Este ajuste perceptivo casi instantáneo, es sucedido por un reconocimiento de la imagen como evidencia de un espacio saturado de sentido. Como si la realidad se condensara en cada imagen y no cupiera en el lente. Pero de la misma forma, surge la impresión de que se trata de una imagen cuyo tiempo de vida se extiende bajo la amenaza de extinción. Lo real se presenta aquí como una dimensión escurridiza, directamente vinculada con la posición de un sujeto en el espacio y en el tiempo. La indagación en esta vía tiene anclaje en el cuerpo total de la obra de Soto, quien desde sus primeros trabajos ha sacado provecho del medio fotográfico como mecanismo a través de cual explorar el fenómeno de la percepción, que en su caso, se comporta como la operación a través de la que se instituye el estatuto de lo real.



Más información del proyecto de Sila Chanto Inversión Histórica en http://inversionhistorica.blogspot.com/ 20 de febrero de 2009.



Referencias en otros medios