Todos los miércoles de agosto, 6pm.
Videoteca MADC
Entrada Gratuita
Godard Po(-ético)(-lítico) se limita a dos años de producción de Jean-Luc Godard, donde cambió en forma importante sus temas/estética y hasta la idea que tenía de las posibilidades del lenguaje cinematográfico, además de evidenciar
cada vez más una finalidad política en sus películas.
5 de agosto
La Chinoise
Francia, 1967, 96 min.
Director: Jean-Luc Godard
En Paris 1967, algunos intentaban aplicar los principios que rompieron con la burguesía de la URSS y los partidos comunistas occidentales en nombre de Mao Tse Tung. Empapados del pensamiento de Mao y de literatura comunista, un grupo de estudiantes franceses se empieza a preguntar su posición en el mundo y las posibilidades de cambiarlo, aunque eso signifique considerar el terrorismo como una posible vía.
Es una película en la que se abordan temas ideológicos, políticos y sociales, fundamentalmente el maoísmo y el marxismo-leninismo, de manera muy analítica y reflexiva dentro de una estética minimalista. Su configuración permite al espectador darse cuenta que la trama se desarrolla en un contexto inventado encima de otro en el cual transcurren casi todas las escenas del filme, habitaciones adecuadas de un modo vanguardista, utilizando colores primarios como simbolismo para acentuar la esencia de cada escena, sobre todo el rojo relacionado con la temática "maoísta" de las conversaciones y el carácter repulsivo y bipolar de los personajes. Todos los recursos confluyen para hacer de esta una película llena de situaciones progresivas, que van de lo narrativo a lo trágico y poético.
12 de agosto
Week-end Filme
Francia, 1967, 105 min.
Director: Jean-Luc Godard
Dos hermanos en un frenético fin de semana... El primero es Ed Waxman (Brendan Fehr). Ed creció grabándolo todo y a todos en vídeo. Después se enamoró de Cathy e inició una brillante carrera en el mundo de la publicidad. Sin embargo su talento se desvaneció el día en que Cathy le abandonó. Un viernes su jefe le da un ultimátum: el único modo de poder salvar su trabajo es aparecer en la agencia el lunes por la tarde con una propuesta de campaña de éxito mundial... El segundo hermano es Cooper (Chris Klein), un actor mediocre que ha alcanzado el éxito financiero anunciando whiskey japonés. Es el cumpleaños de Ed y la bienintencionada ambición de Cooper para el fin de semana es simple -arreglar la vida a Ed haciendo que se acueste con alguien.
Week-end lleva mucho más lejos su visión apocalíptica de la sociedad de consumo, con sus escenas de violencia concentradas en demostrar el fin de la civilización ejemplificado en el era del automóvil. Se trata de un contexto absurdo y avaricioso, mostrado en encuadres estáticos, lentas panorámicas de 360 grados y enormes planos secuencias en travelling laterales sobre los accidentes de la autopista, todo lo cual construye una aterradora metáfora sobre el declive de la civilización.
19 de agosto
2 o 3 choses que je sais d'elle
Francia, 1967, 84 min.
Director: Jean-Luc Godard
Juliette, una mujer casada y con dos hijos que vive en París, trabaja como ama de casa de día y prostituta por la noche en una ciudad que ha sido anestesiada por el capitalismo y que es insensible a los conflictos de Vietnam o la posible guerra atómica.
Tomando como punto central las vivencias de Juliette, Godard realiza una especie de documental dramatizado sobre las vidas, las sensaciones, los personajes y los caracteres que pueblan el llamado nuevo París de los años 60.
26 de agosto
Le Gai Savoir
Francia, 1969, 95 min.
Director: Jean-Luc Godard
Dos jóvenes militantes se reúnen en un estudio de televisión desierto y comienzan a discutir sobre ideas cinematográficas radicales. Son Émile, en tataranieto de Jean-Jacques Rousseau y Patricia, una hija de la Revolución Cultural. Están de acuerdo en que el cine debe reinventarse para sobrevivir, debe volver hasta sus orígenes y volver a empezar desde el principio, usando el sonido y la imagen en una manera radicalmente distinta.
Le Gai Savoir descompone y luego recompone sonidos e imágenes. Para Godard, el conflicto se convierte en un acto de negación, un romperse en pedazos de la aparente unidad natural. (...) Le Gai Savoir concluye con las siguientes palabras en su banda sonora: “Esta película no pretende, ni podría hacerlo aunque quisiera, explicar el cine o tan siquiera constituirse en su objeto, sino, más modestamente, ofrecer un medio para llegar a él. Esta no es la película que debe hacerse, pero muestra cómo, si uno quiere hacer una película, tiene necesariamente que recorrer algunos de los senderos que aquí hemos andado”. Con otras palabras, la película deja deliberadamente en suspensión el significado, evita cualquier teleología o finalidad, y todo ello con el objetivo de destruir el orden del signo, juntar de nuevos sus piezas y recomponerlo: será un experimento que busca la disolución de los viejos significados y la generación de otros nuevos partiendo del propio proceso semiótico”. |
|
|