Nuestro sistema auditivo, además de captar sonidos, permite comprender de dónde vienen. Al percibir la altura del sonido y su azimut, o dirección horizontal, podemos determinar la ubicación de su fuente. Así, entrelazado a la información auditiva, nuestro cerebro construye un espacio que posibilita la orientación corporal.
Azimut 157 consiste en una instalación interactiva sonora de escala arquitectónica. Por medio del uso de sensores de movimiento y algoritmos, la propuesta nos invita a explorar la conexión entre espacio, escucha, cuerpo y movimiento. Asimismo, nos incita a cuestionar la relación entre lo que percibimos y aquello que inútilmente llamamos realidad, demostrando que la percepción está intrínsicamente unida a la fabricación y a la interpretación.
Azimut 157 resulta de una red extensa de oficios y personas. Esta masa de energía y esfuerzo se materializa en una estructura física, conformada por innumerables nodos resonantes: un proyecto que revela el gran y único sistema compuesto por la interconexión entre cuerpo, percepción y entorno.
Curaduría: Sofía Villena Araya e Imme Hüttmann
Joan Villaperros
San José, CR, 1985